jueves, 16 de septiembre de 2010

Inicia el recuento de los daños

He de confesar que soy primeriza. No me tocó estar en Tabasco para la inundación del 2007 o del 2008. Fui de las que veíamos desde fuera las imágenes de lo que sucedía en Villahermosa, que no nos separábamos de los monitores en búsqueda de información, de los que sufríamos a ver esos lugares tan conocidos hasta el tope de agua.

La última inundación grande que me tocó pasar fue la de 1999, pero en aquel entonces era una chamaquita de secundaria que no le importaba nada más que el gato que acababa de adoptar (el cual pereció ahogado en casa de un primo) y el hecho de sentirme un bicho raro. A penas cancelaron clases, mi familia y yo emigramos a Jonuta y no supe mucho de lo que pasaba en la capital.

Ahora la cosa es un poco diferente. Ya llevó un año residiendo otra vez en Villahermosa, y dado que trabajo en un periódico el flujo de información de lo que esta pasando es constante y, muchas veces preocupante.

La mayoría ya sabe cómo reaccionar ante lo que al parecer viene, pero muchas veces yo me quedo sentada diciendo “ahora, ¿qué voy a hacer con mis libros, películas y ropa?”; mi hermana ya mandó muchas cosas a Jonuta con mis papás, mientras yo sigo pensando “ok, cuando se venga el agua, veré cómo me las arreglo”.

Por el lado positivo, es que tengo otras tres amigas que estamos en la misma circunstancia, ellas tampoco estaban aquí hace tres años, y por lo menos dos de ellas concuerdan conmigo en que el ambiente se siente raro, y no sabemos qué pasará.

Ante esto, he decidido usar este pequeño espacio como un diario de lo que viene, un recuento personal de las impresiones e información de la inundación que viene… o no.

Espero poder actualizarlo lo más posible, y dar la perspectiva de esta virgen de la inundación, de esta, mi primera vez.

Foto tomada en Jonuta, Tabasco, el 11 de septiembre de 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Patriotismo bicentenario

Hoy mi hermana me dijo “de pronto me siento mal de no ser patriótica”, esto relacionado con una apatía que tenemos en nuestra casa en lo que respecta a las celebraciones de la independencia y revolución; nunca hemos sido de decorar, ni de hacer los grandes festines tradicionales.

Ante el comentario de mi hermana, no pude más que ponerme a reflexionar ¿qué significa ser patriótico? En lo personal, a pesar de mi falta de ropa y accesorios tricolores, mi constante inasistencia a las celebraciones del grito, y mi reacción medio plana con respecto a los resultados de la selección mexicana, me considero tan patriota como muchos.

Ser patriota no es pintarse la cara de verde, blanco y rojo; no es ir a la basílica a rezarle a la Virgen cada 12 de diciembre; no es llorar cada que la selección pierde un partido de fútbol; no es aceptar el pan y circo que nos da año con año, en cada ocasión posible, la gente en el gobierno, para calmar y distraer a la gente de lo que pasa en la realidad cotidiana.

Para mí, ser patriota es ser consciente del país en el que vivimos, de las carencias y las cualidades de México (a pesar de que, muchas veces, estas últimas son difíciles de ver); es estar dispuestos a ayudar a mejorar la realidad desde nuestras trincheras, ya sea desde el salón de clases, el consultorio médico, la redacción de un periódico, en casa educando a nuestros hijos; es buscar hacer un cambio, por mínimo que parezca, para que mañana la cosa no se vea tan mal como antes. Es estar dispuestos a alzar la voz y reclamar ante las injusticias, es pararse y decir “¡basta!”.

Ser patriota no es saltar envueltos en la bandera, es simplemente buscar cómo ayudar para hacer ese cambio que hace falta, desde tirar la basura en el lugar adecuado, hasta luchar por el cambio en las estructuras de gobierno, que tanta falta nos hace.

viernes, 27 de agosto de 2010

¡Ya estamos en el agua!

Junto con los niveles de los ríos, el temor de la gente va en aumento. Las declaraciones del gobernador y otros funcionarios carecen de la confianza de la gente; “¿cómo puede decir Granier que no va a dejar que el Tabasco se vaya al agua? ¿de qué Tabasco habla? Ya estamos en el agua. Por mi casa ya hay muchas zonas afectadas” dice una joven doctora que vive en La Isla.
Y así como ella, muchas personas viven en la zozobra del “¿qué nos espera?”. En la colonia Guayabal, muchas personas ya empezaron a subir sus cosas a la segunda planta de sus casas. “Más vale pecar de exageradas que perder nuestras cosas” dice una mujer, mientras su vecina le responde “a estas alturas, ya nadie esta en condiciones de perder nada”.
Otra de las señoras reunidas comenta cómo le duele ver a la gente humilde, “nosotros por lo menos tenemos la en donde poner nuestras cosas, pero esa gente que no tiene y lo pierde todo”. Agrega cómo muchas personas de zonas bajas han empezado a moverse a zonas altas fuera de la ciudad, como Macuspana y los cerros.
Después del 2007, la gente ha vivido constantemente con el temor de la temporada de lluvias; es ya casi un ritual anual el subir todas las pertenencias a zonas altas, buscar familiares quienes los puedan albergar y, simplemente, esperar.


Foto: Erick Banda / Tabasco HOY

miércoles, 18 de agosto de 2010

Noches de agosto

Hay noches en las que me llena una ausencia de alguien o algo que todavia no conozco.

Hay noches que veo lo que me falta para dejar de ser ese ayer lleno de inseguridades y mal cáracter.

Y hay otras noches en las que el futuro que veo frente a mi se convierte en un laberinto que debo sortear sin perder la esperanza.

Y después hay noches, noches como estas, en las que la falta de sueño me hace soñar.


(las primeras tres frases fueron escritas en un taxi a mi twitter, la tercera fue al llegar a casa)

lunes, 19 de julio de 2010

Sueños

Sueño con soñarte. Sueño con tu distancia y tu olvido. Sueño que no existes y que no te he conocido. Sueño que te miro pero no te veo. Sueño que nos separan sin nunca estar juntos. Sueño que te sueño.

Sueño que no aspiro tu aroma. Que tu número no existe en mi teléfono. Que mis lagrimas nunca cayeron al oír tu nombre. Sueño que no te quiero.

Sueño con esperanzas de un amor que no es el tuyo. Sueño con unos labios que saben diferente a ti, y unos ojos que me miran de otra manera.

Sueño que sueño, y despierto contigo junto a mi. Recuerdo el sueño y te abrazo. Porque soñé lo que es no conocerte, y ese sueño fue una pesadilla. Prefiero el dolor de tenerte, a la fantasía de que nunca me heriste, de que no llegaste, de no quererte.


lunes, 28 de junio de 2010

#Twittab, tabasqueños en la red

Hace un par de semanas, salió publicada en el Tabasco Hoy una entrevista que le hice a algunos twitteros de Villahermosa; como siempre, por cuestiones de edición (que no me quejo) se cortó gran parte del texto, así que aquí lo presento íntegro y, al final, cómo salió publicado.

140 caracteres pueden parecer poco para expresar algo, pero en tiempos recientes ha demostrado ser suficiente para representar realidades. Los usuarios se han apropiado de Twitter para informar al mundo lo que ocurre a su alrededor, como se pudo ver durante el temblor en Chile hace unos meses, durante el cual la gente mandaba mensajes diciendo lo que estaba ocurriendo. Twitter se ha sido transformado en la fuente de retroalimentación entre medios y espectadores, y ha modificado la interacción entre los mismos.

Hay quienes opinan que las numerosas redes en internet, el messenger y todo este tipo de herramientas para comunicarse por medio de la computadora ayudan a aislar más a las personas, haciendo que estas no convivan con personas en el mundo “real”; pero hay casos en los que ocurre lo contrario, como lo es el #twittab. Con este hashtag se reconocen y comunican los jóvenes tabasqueños que usan Twitter, y etiquetan con esta palabra asuntos relacionados con el estado o simplemente planes que organicen para verse.

Ellos explican que aproximadamente desde enero decidieron reunirse por primera vez, para pasar un rato juntos fuera del mundo virtual; @teddelcampo, @WebMAAC, @storios, @Dan_Rocanlover, @molotovich y @jza, explican que en un inicio todos se reunían con sus computadoras a pasarse información, hasta que un día decidieron hacerlas a un lado y convivir; desde entonces ellos y otros twiteros se reúnen semana a semana a cenar, tomar el café, jugar videojuegos, entre otras cosas.

Algunos aceptan que entraron por primera vez por curiosidad, otros por ser invitados por amigos, pero en lo que todos coinciden es en la evolución del usuario de Twitter: uno abre su cuenta, empieza escribiendo cosas como “probando esto” o una lista detallada de lo que hace “pensando qué cenar” “cenaré quesadillas” “las quesadillas me hicieron mal” “voy al baño”; después, al no encontrarle el gusto, se deja la red por un tiempo; después decide darle una segunda oportunidad y es cuando se queda twiteando.

Lo que atrae a esta comunidad depende de la persona; @fabyfabs, una de las #twittab más nuevas, dice que una de las cosas que más le gusta de Twitter es que da la oportunidad de buscar cosas que le interesan a uno, y cada quien genera el perfil con las cosas que quiere seguir, en su caso, información de artistas, en específico el grupo musical Muse. Otros pueden usarlo para buscar información de tecnologías, comics, videojuegos, periódicos, y más; la red brinda un abanico de temas y usuarios para todos los gustos, y en caso de hartarse de alguien, siempre esta el unfollow.

Por su lado, @jza explica que con Twitter se puede dar otra visión de las cosas, fuera de la que dan los medios de comunicación; lo ejemplifica con el caso de la inundación del 2007, los medios ponían como si todo el estado estuviera bajo el agua pero, dice, si se hubiera movido la cámara un poco hacia un lado se hubiera visto que a unos pasos la gente estaba bien.

Así como en Tabasco se dio el caso de #twittab, ellos explican que en otros estados hay grupos similares, “la cosa es encontrar el hashtag” afirma @teddelcampo, quien narra como en un viaje reciente a Cancún encontró la etiqueta de la ciudad y logró ponerse en contacto con los twitteros del lugar; un caso similar cuenta @storios en un viaje a Coatzacoalcos.

Hay otros casos en los que un tweet puede ser un llamado de ayuda. @storios cuenta que en una ocasión una twittera iba manejando su coche y le dio un ataque no esta seguro de qué, por lo que detuvo su coche y puso en Twitter lo que acababa de pasar y su ubicación, poco tiempo después dos personas que la leyeron llegaron a auxiliarla. Muchos se preguntan por qué no mejor llamó a una ambulancia en ese momento pero, @teddelcampo señala, “se le hizo más fácil twitearlo”.

En cuanto al futuro del Twitter, no saben qué esperar, temen que se convierta en otro Facebook, lleno de invitaciones a juegos y actualizaciones de quién jugó qué; para aquellos que llevan en la red desde casi sus inicios, como @WebMAAC y han visto la evolución del sitio, saben que hay más cambios por venir, sobretodo ahora que es la red de moda, sólo es cuestión de esperar.

Así pues, 140 caracteres son el espacio justo para informar, pedir ayuda, hacer planes y todavía alcanza para agregar “#twittab RT”.

Glosario básico de Twitter

Seguir o follow: opción para recibir las actualizaciones de una determinada persona en tu timeline. Tú puedes seguir a alguien, pero no necesariamente esa persona te sigue.

Unfollow: opción de eliminar a un usuario de tu timeline.

Timeline: Lista con todas las actualizaciones de las personas que sigues en los últimos minutos.

Hashtag: Combinación del símbolo # seguido de una palabra, que sirve para etiquetar un tweet para que se relacione con un tema en común del Twitter.

Tweet: Se refiere a lo que dice cada usuario en 140 caracteres.

Retweet: cuando uno vuelve a poner lo que otro usuario dijo, dándole el crédito. Se identifica por llevar RT y el nombre del usuario original al principio.

Diseño: Ever Avendaño

martes, 22 de junio de 2010

Y si, ahora le toca a la religión

Una de esas reglas sociales prioritarias es el nunca hablar ni de religión ni política, y es que en ambos casos es normal que la conversación suba de tono y alguien explote.

En lo personal, puedo decir que fui criada católica a pesar de que mis padres en mi infancia no eran activos en la iglesia, se involucraron hasta hace un par de años siento que provocado principalmente por el síndrome del nido vacío. A pesar de mi crianza religiosa, en la actualidad no me considero de ninguna orientación, pero no digo que sea atea, no digo que si ni no, simplemente no sé.

No he encontrado una religión precisa, más bien un par de líneas de conducta: nuestras acciones nunca deben de afectar al prójimo, de actuar con malas intenciones hace que nos carguemos de energía negativa y esta se nos regresa con el tiempo. Después de un par de años con esto en mente he tenido una vida tranquila.

¿A qué viene el tema de religión? Al hecho de que siempre me ha llamado la atención la gran crisis o las discusiones que se desarrollan alrededor del tema. En un par de ocasiones he ayudado a mis padres en eventos de la iglesia, y me tocó en una ocasión escuchar unos comentarios muy agresivos de parte de unas personas muy comprometidas con el catolicismo con respecto a los cristianos, o protestantes, como ellos les llamaron. En específico cuando un señor dijo “ellos no tienen imágenes ni nada, ellos son los idolatras y no nosotros”. Esa es la diferencia principal entre ambas religiones, y las formas en las que realizan sus actos de adoración, de ahí en fuera leen el mismo libro, creen en el mismo dios, el mismo Jesús.

Otro caso se me presentó con un amigo hace un par de días; le recomendé leer el libro de Caín de José Saramago, ya que en lo personal se me había hecho muy bueno, y él nada más frunció el ceño y me dijo que no lo quería leer porque iba en contra de su religión y porque no le agradaba el hecho de que, según había escuchado, se ponía a Dios como alguien cruel. Mientras planteaba su postura, tome la misma actitud de cuando me hablan acerca de la visión religiosa de cada persona: guardé silencio y escuché atentamente sin criticar.

En mi casa se dio una situación en fechas recientes; mi hermana de 17 años empezó a asistir a un grupo cristiano con su novio, y le agradó lo que hablaban en el grupo y se empezó a involucrar, sin llegar a grados fanáticos como otras personas que conozco. A mí me pareció bueno, ya que desde entonces la vi un poco más centrada que antes, un poco más tranquila con la vida, algo que necesitaba. Mi abuela fue otra cosa.

Hizo una serie de comentarios muy agresivos contra mi hermana que en vez de ayudarla la empezaron a afectar seriamente. Mis padres igual al principio manejaron mal el tema, tomando unas posturas muy autoritarias con ella. Fue después de muchas platicas entre nosotros y que mi mamá fuera a un par de eventos de la célula cristiana que se calmaron las aguas, aunque siempre que mi mamá va, se pone muy a la defensiva a todo lo que le digan.

Siento que aquellos que no nos encasillamos en una determinada religión somos, en ocasiones, un poco más respetuosos y tolerantes con las religiones. Los católicos, cristianos, testigos de Jehová o lo que sea siempre se andan peleando de “esta es la buena y tu estas mal”; en todo caso, si los otros están mal, pues su problema, será los que no lleguen “al reino del Señor”, ¿o no?.

Hasta donde tengo entendido, uno de los mandamientos principales de la mayoría de las religiones es hacer el bien, amarnos unos a otros; entonces ¿por qué la agresión? ¿por qué el rechazo a las ideas de otro? ¿por qué no simplemente aceptar que cada quien ve las cosas a su manera?